Arsenio Valbuena es empresario y sociólogo. Desde hace pocas semanas este avilesino preside el recién nacido Colegio de Sociólogos y Politólogos del Principado, una entidad que se gestó con el objetivo de hacer de puente entre los profesionales y el conjunto de la sociedad. El colegio pronto abrirá su sede en la calle Quintana 32 de Oviedo y ya facilita información a través de la página www.colpolsocasturias.org.
-Paro, crisis? ¿qué análisis hace un sociólogo de todo lo que está pasando?
-Un sociólogo enfrenta los acontecimientos de crisis con una perspectiva interpretativa del cambio y del orden social y con la excitación correspondiente al científico social que no tiene un laboratorio cerrado y cuyo objeto de estudio es la historia viva de los grupos humanos de los que, además, eventualmente forma parte. En concreto en estos momentos de crisis económica desde la Sociología y la Ciencia Política analizamos el comportamiento de los diversos grupos protagonistas, a qué razones ideológicas y de poder y posicionamiento económico se deben sus acciones y también cuáles son las consecuencias de responder de una u otra manera a los retos que como sociedad se plantean.
-¿Más a fondo?
-En España y Europa se agotó súbitamente el flujo de crédito exterior que sostenía políticas y modelos de sociedad opulentas que durante un tiempo convinieron a casi todos los grupos sociales, podríamos decir que en la abundancia todos estábamos a gusto y se posponían los deberes. Pero al haber un corte brusco del flujo económico se acabó el bálsamo social y fruto de la sacudida los sectores menos enganchados están amenazados de descolgarse. Esto equivale a crisis social de exclusión, a crisis de desigualdad, a crisis del sistema político por ausencia de referentes morales y autoridad, anomia social y desánimo. Las familias, los jóvenes, los viejos, las personas sufren...
-¿Hay algún remedio para evitar ese dolor?
- Algunos apuntamos a reforzar los pilares de la sociedad como comunidad ética. Esperamos también que el cortoplacismo de las agendas políticas no busque salidas en falso que ahora se ven muy improbables.
-A esta situación más bien pesimista, ¿se pueden achacar movimientos como el 15-M?
-Claro, y lo que muchas veces nos preguntamos los sociólogos es ¿cuál es el mecanismo que mantiene el orden social? Conflicto y cooperación son dos caras de la misma moneda social. Sin duda están quedando muchas expectativas insatisfechas y necesidades a las que el sistema no da respuesta, algunas veces se canalizan a través de manifestaciones protesta que chocan con los modos establecidos, demasiado estrechos y controlados por el poder establecido.
-Acaba de nacer en Asturias el Colegio de Sociólogos y Politólogos, ¿con qué objetivos?
-La promoción de las actividades profesionales de los sociólogos y politólogos. A nivel institucional es necesario que se realicen estadísticas e investigaciones sociológicas y politológicas. El Instituto Asturiano de Estadística debe completar su producción de series económicas con datos sociológicos. Las políticas sociales han de basarse en el conocimiento de la realidad y las necesidades sociales. Muchos campos del trabajo y del conocimiento están esperando la aportación de los sociólogos y el Colegio servirá de puente entre los profesionales y el conjunto de la sociedad. También los medios de comunicación se beneficiarán. Me gustaría destacar también la labor desarrollada durante los últimos 25 años por la Asociación Asturiana de Sociología.
-El logotipo del Colegio es un timón cruzado por una antorcha, ¿qué significa?
-El timón hace alusión al gobierno de la sociedad, la política y la antorcha al fuego portado por la humanidad, a la luz de la razón y la ciencia, la sociología.
-¿Qué cambios más importantes interpreta en la región?
-El fin de un modelo de desarrollo basado en el monocultivo industrial público se alargó en una coda interminable que la crisis pone en cuestión. Los gestores y beneficiarios de esa situación subsidiada han recibido un aldabonazo con las elecciones autonómicas: el descontento de los asturianos con el inmovilismo de las diferentes parroquias político sindicales era mucho mayor de lo que éstos suponían. La sociedad cambia constantemente y en Asturias sus líderes se habían quedado dormidos. Foro Asturias recogió en votos mucha frustración política y muchos deseos de cambio.
-¿Y?
-Una vez pasadas las elecciones los asturianos esperaban ver acciones de gobierno frescas, definidas, que demostrasen la calidad de ese aire nuevo pero por el contrario lo que se han encontrado es con una trabazón institucional fruto de los cálculos estratégicos de la aritmética parlamentaria que el gobierno no ha sabido romper en un contexto de desconexión con la ciudadanía. Así las cosas el mandato de las urnas se queda sin eficacia y los próximos meses irán desvelando los siguientes capítulos de lo que puede ser una frustración política más.
-¿Cuál es la evolución de Asturias a nivel social?
-La evolución de Asturias como sociedad está condicionada por la forma en que varía la estructura económica y la organización política de España y Europa. Es una región periférica que no ha culminado su reconversión industrial, con una demografía de suicidio y que dependerá durante lustros de las ayudas del resto de las regiones. También hay un creciente estrato social que lucha para romper esa dinámica pero que aún no está situado en las posiciones de decisión. En todo caso hay que mencionar que los cambios que se están dando en la composición y vida de las familias es auténticamente de cambio de época.
-¿A nivel cultural?
-La postmodernidad es el signo de los tiempos, postindustrial y débil el panorama cultural asturiano está dominado por las tendencias de consumo, de mercado. Rabiosamente superficial la cultura de la satisfacción inmediata del «deseo enervado» se impone a las formas tradicionales de interpretar la existencia y cuaja en formas vulgares unas de imitación y otras de contradicción respecto al orden clásico burgués que en definitiva sigue produciendo el modelo ortodoxo dominante. Una cultura de muchas expresiones libres pero poco liberadora y que produce hastío, depresión y desdicha si no es balanceada por manifestaciones de sabiduría tanto ética como estética y esa sabiduría la gente la busca por todas partes y en los lugares más seguros y también más peregrinos.
-¿Qué lectura hace como sociólogo del conflicto ligado al Centro Niemeyer de Avilés?
-Es un conflicto de poder, lisa y llanamente. Dos administraciones y dos partidos básicamente. Otra cosa es el análisis razonado de la gestión, programación y modelo del Centro Cultural realizado por la Fundación pues siempre caben opiniones y pueden ser discrepantes con lo que se ha hecho hasta ahora. Si se tratara de un cuestionamiento cultural y de gestión exclusivamente, las acciones del gobierno regional, a bastonazos y la defensa airada del ayuntamiento no se habrían dado. Las claves interpretativas se hayan en los cambios de última hora en la Fundación antes de las elecciones autonómicas y en la teoría de la microsociología del conflicto que no solo ayuda a explicar sino que aporta pautas de resolución.
-¿Cuál es la radiografía sociológica de Asturias a nivel sanitario?
-La demanda de sanidad es insaciable pues cuantos más servicios se ofrecen más necesidades aparecen. La situación de los asturianos no es mala en salud percibida, esperanza de vida, morbimortalidad e incluso, en sensación de felicidad según la encuesta de salud de Asturias. Otra cosa es si analizamos la calidad de vida en su último tramo (donde también la soledad y falta de cariño es muy sentida), el funcionamiento de la asistencia sanitaria en su aspecto burocrático o el coste de esos servicios.
-¿Y a nivel empresarial?
La palabra empresario es evitada hasta por Mariano Rajoy que solo se atreve a hablar de emprendedores. En todas las sociedades existe el empresario, hasta en las comunistas pues es imprescindible en los procesos de organización de la producción y creación de riqueza. El empresario en Asturias es muy bien recibido por los trabajadores y los sindicatos cuando aquel es público pero con desconfianza cuando es privado y esto debe cambiar drásticamente. Y es necesario que cambie porque hay que contar con un empresariado fuerte, animoso, asociativo y emprendedor, bien preparado y dispuesto a cumplir con su particular servicio a la sociedad; ni más ni menos. No todo el mundo reúne características personales para ser empresario y es una profesión difícil desde el autoempleo hasta una gran empresa. Dicho esto en Asturias se necesita un empresariado más asociativo, más social e incluso más político en su visión a largo plazo, como virtudes tenemos un conglomerado empresarial donde se da muy poca corrupción, de un gran talento profesional y comprometido con su empresa.
-¿Qué me dice del modelo educativo?
-Los resultados del sistema educativo en España y Asturias se pueden medir de varias formas. Si preguntas a los gobiernos y los directivos de la enseñanza pública nuestra educación es excelente y si vas a los estudios especializados o a los resultados en términos de aprendizaje el resultado es penoso. En realidad la escuela en sus diferentes niveles cumple varias funciones y normalmente la menos importante es prepara o enseñar.
Fuente: Ine.es
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